Los ritos matrimoniales más curiosos del mundo

Curiosidades 14 de octubre de 2020 Por WTF
Las costumbres matrimoniales no son las mismas en todo el mundo. ¿Por qué esas diferencias? ¿En qué consisten?
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Todas las etapas importantes de la vida, desde el nacimiento hasta la muerte, se rigen por tradiciones muy diferentes en todo el mundo. Pero ningún acontecimiento es resaltado con tantas y tan variadas costumbres y ceremonias como el matrimonio. 

Matrimonios concertados

Actualmente, en el mundo occidental, casi todos damos por supuesto que cada uno escote su propia pareja según su libre elección. Sin embargo, esto no es así en todas partes. 

En las comunidades chinas tradicionales, por ejemplo, los padres buscan futuras parejas para sus hijos cuando éstos son pequeños, y el horóscopo de una niña se compara con el del niño para el cual fue elegida como futura esposa. Si sus cartas astrales resultan compatibles, pueden empezar las negociaciones hasta cerrar el acuerdo matrimonial.

En algunos pueblos todavía se practica la poligamia (matrimonio de un hombre con varias mujeres). El rey Mtessa, de Uganda, ha tenido 7.000 esposas. La dote también es una parte fundamental en el acuerdo matrimonial de las novias musulmanas tradicionales.

En vísperas de la boda

La mayoría de las culturas tienen costumbres establecidas para la víspera de la boda. El novio occidental disfruta de una noche de jarana con sus amigos para celebrar su último día de soltero.

También en China, la novia, ayudada por una mujer casada, se baña en una infusión de hojas de pomelo para limpiarse física y espiritualmente.

En Japón, en otro tiempo, la tradición exigía que la pareja quemase los juguetes de su infancia para renunciar al pasado y entrar en la vida matrimonial. 

En algunos pueblos árabes, los novios deben permanecer despiertos la noche anterior a la boda, atentos a la posible presencia de malos espíritus que pueden raptarlos.

Talismanes de la buena suerte

Existen prácticas supersticiosas para asegurar la felicidad matrimonial. Algunos novios árabes, por ejemplo, llevan ajo en su turbante como talismán. 

En China, en otro tiempo existía la costumbre de que un hombre caminase frente al cortejo nupcial con un espejo para desviar a los demonios.

La propia novia era transportada en una especie de palanquín, cerrado por cortinas, para evitar el contacto directo con gatos, perros o una procesión funeraria, ya que, según se creía, cualquiera de estos elementos podía reducir su fertilidad.

Actualmente está muy extendida la creencia de que el novio y la novia no deben verse el día anterior a la boda. Una tradición occidental también sostiene que a la boda no debe invitarse a un número impar de personas, y una chica no debe nunca aceptar ser dama de honor en más de tres ocasiones; de lo contrario, según se afirma, podría no casarse jamás. 

En Inglaterra, si se encuentra un gato negro camino de la boda, se supone que traerá buena suerte. Sin embargo, en Estados Unidos las cosas irán mejor si el gato es blanco. Una novia puede considerarse extremadamente afortunada si se cruza con un deshollinador, posiblemente debido a su conexión con el hogar familiar.

La novia china de antaño tenía que pasar por encima de un hornillo de carbón situado a la puerta de su nuevo hogar como defensa contra los espíritus malignos. Sin embargo, el gesto ostensiblemente romántico del esposo occidental de lazar a la novia en brazos para cruzar el umbral probablemente tiene su origen en la idea de que es un mal augurio tropezar con un escalón.

Alimentos para el amor

La fiesta nupcial es tradicionalmente esplendorosa, pues representa la vida futura de la pareja, y muchos de los alimentos que se sirven en ella son sumamente simbólicos. 

Por ejemplo, en otro tiempo, en Holanda, la feliz pareja recibía leche con azúcar y sal para representar los lados más dulces y más amargos de la vida matrimonial. 

Una novia griega comía una granada cono símbolo de fertilidad, y en muchas regiones del mundo se servían diversos cereales y panes para asegurar un matrimonio fértil. 

En otro tiempo, en Inglaterra rural se arrojaba un pastel nupcial, siempre hecho con las mezclas mas cremosas, sobre la cabeza de la novia, para promover el embarazo. En Yorkshire se arrojaba un plato desde una ventana alta; si se rompía, lo que por supuesto siempre ocurría. El matrimonio sería feliz. 

También a veces el pastel nupcial contenía un anillo, si le tocaba este trozo del pastel a la pareja, su felicidad estaba asegurada, según se prometía, por un mínimo de doce meses. 

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