Kim Kardashian y Kanye West comienzan el 2021 separados

Espectáculos 04 de enero de 2021 Por redacción WTF
Ya no comparten domicilio, aunque mantienen las apariencias de familia soñada. West tiene un trastorno bipolar y llegó a confesar que casi mata a uno de sus hijos.
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Kim Kardashian no tuvo un 2020 feliz por los vaivenes de su relación con Kayne West, aunque, según la revista People, mantiene las apariencias por el programa “Keeping up eith the Kardashians”, que presenta al rapero como el líder de la familia.

Kim está sola con sus cuatro hijos, North (7 años), Saint (5 años), Chicago (2 años), y el pequeño Psalm (1 año), mientras que Kayne hace su vida luego de su carrera presidencial fallida.

Kim confesó el trastorno bipolar de West: “Mi marido ha pretendido estar bien durante mucho tiempo. En el pasado ha sufrido muchos episodios agresivos y depresivos relacionados con su bipolaridad. Lo está pasando muy mal. No quiere tomar medicamentos porque no quiere cambiar su personalidad ni afectar su carrera musical”, dijo.

Lo peor llegó en el cumpleaños 40 de Kim: West le regaló un holograma de su difunto padre, Robert Kardashian, con un mensaje de cumpleaños. Ella agradeció, pero el presente fue tan tétrico que dejó a todos helados.

?url=https%3A%2F%2Fcalifornia-times-brightspot.s3.amazonaws.com%2F21%2Fc5%2F39701c58483cb58bcdca6ef2El tétrico regalo de Kayne West a Kim Kardashian: un holograma de su padre muerto

 Ella atiende a sus hijos y los cuida, Kanye por el contrario, cuando estaban juntos en su casa optaba por levantarse tarde y no se implicaba nada en las tareas familiares. Kim se lo reprochaba en bastantes ocasiones”, dijo una fuente cercana a la familia. A esto se agregan episodios de agresividad y cambios de humor.

En una charla que dio en North Charleston, en Carolina del Sur, West se puso a llorar al recordar cómo su padre trató de interrumpir el embarazo de su madre y que él pensó en hacer lo mismo cuando su esposa Kim se quedó embarazada. "Casi maté a mi hija", dijo, en referencia a su hija mayor North West.

Según su mesiánico discurso fue un mensaje de Dios el que lo detuvo. Entre otras perlas del discurso, afirmó que "disparar pistolas es divertido" y que si la gente dejara de tener armas, otros países podrían invadir EE.UU. y así "esclavizar" a sus habitantes.

 

Su deriva hizo que llegara a decir que su esposa quería encerrarle en un centro psiquiátrico. El día después de su mitin publicó una serie de mensajes en sus redes sociales donde decía "Kim ha intentado traer a un doctor para encerrarme"; "Kim está intentando volar a Wyoming con un médico para encerrarme [...] porque lloré ayer cuando conté que quería salvar la vida de mis hijas"; o "Si me encierran como a Mandela todos sabrán por qué".

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