¿Estás agotado aunque tienes menos tareas por el COVID? Esta es la respuesta

Actualidad 06 de septiembre de 2020 Por redacción WTF
Mucha gente se siente agotada, rinde menos, no puede estudiar, no puede leer o simplemente no hace nada cuando está en casa. Por qué esto es común en medio de una pandemia.
s

La sensación de agotamiento ante a tareas que anteriormente realizábamos se llama fatiga cognitiva, y afecta en peor medida a las ciudades que han tenido cuarentenas más largas. Mucha gente se siente culpable, porque imaginó los días en casa como superproductivos, y se pregunta cómo hará para volver a las rutinas anteriores.

Lo extraño es que muchos días en casa, sin llevar niños al colegio o despertándose más tarde trae cansancio. Hay una explicación: la mente está frente a un panorama desconocido, incierto, en un contexto inseguro.

“Lo cierto es que, si bien uno puede pensar que la cuarentena nos llevó a una reducción de nuestros esfuerzos físicos, nuestra mente se enfrentó con nuevas demandas de alta atención prolongadas en el tiempo. Además, los momentos de trabajo y descanso en la modalidad remota han perdido la frontera clara que tenían antes, provocando también una sensación de sobrecarga constante y dificultades para desconectarse”, afirmó el doctor Pablo López psicólogo y Director académico de Fundación INECO en una entrevista al diario Infobae.

 “Los cambios de rutina de grandes y chicos, los protocolos sanitarios que no debemos olvidar y el nivel de atención que requieren las videollamadas, representan un gran esfuerzo cognitivo para las personas; sumado a que hemos perdido la estabilidad y anticipación que nos otorgaba la rutina”.

En un contexto de elevado estrés, que se mantuvo por mucho tiempo a causa de la pandemia y las medidas de aislamiento, los síntomas del estado de fatiga cognitiva se volvieron muy presentes. La somnolencia, la incapacidad de concentración y la dificultad para “procesar” tareas a realizar son los síntomas principales de este cuadro. Sin embargo, la mayor inquietud aparece al comprender que esta sintomatología no solo puede tener efectos en el rendimiento cognitivo al estudiar o trabajar, sino que también nos afecta en cuestiones físicas y en nuestra regulación emocional.

“La fatiga mental puede llevar a una pérdida de interés, atención y motivación; afectando tanto nuestra vida personal, como la social y laboral”, dice López.

“Es importante tratar de combatirla para evitar que se vuelva un síndrome de fatiga crónica, que ya puede influir en dolores musculares, de cabeza, angustia, dificultades sostenidas de memoria, sueño no reparador, entre otros síntomas; así como también nos vuelve propensos a problemas de salud mental y física a mediano plazo”.

Te puede interesar